Hoy ha pasado,
de nuevo.

La típica tarde.
Al llegar del cole.
La que empieza con “venga, a la ducha”
y termina con nadie en la ducha, el reloj corriendo
y tú buscando soluciones rápidas que funcionen.

Como hablar cantando.
O dar instrucciones con melodía,
solo para ver si así, de alguna forma, conectan.

Spoiler: a veces funciona.
A veces no.
Pero algo se mueve.

No es que no nos oigan.
No es que “pasen”.
Es que son niños,
y están a lo suyo.
Y nosotros también.

Y ahí aparece la frustración.
La de repetir.
La de elevar el tono.
La de pensar: “¿cómo puede ser tan complicado algo tan básico?”

Si te suena, no estás fallando.
Estás criando.

Después de casi 10 años siendo padres,
hemos probado y aprendido de todo.
metodologías,
tablas,
pegatinas.
Buenas intenciones.

Algunos funcionaron.. un tiempo.
Otros no pasaron de la primera semana.
Y muchos murieron por falta de energía, no de lógica.

Ayer, justo en medio de ese caos real
(ducha incluida, instrucciones cantadas incluidas),
resurgió una idea dormida.
Un planning o plantilla que nos ayude.

No desde la teoría.
No desde el “debería”.
Sino desde la vida tal cual es.

Estamos creando un sistema de responsabilidad,
que tenga en cuenta la edad,
pero también el estado emocional de cada integrante de la familia.

Porque no es lo mismo pedir algo
a un niño regulado
que a uno saturado.
Ni a un adulto cansado.

Queremos algo que sirva para la casa, el cole y la vida.
Algo flexible.
Algo imperfecto, pero vivo.

Aún no tiene nombre.
Quizá sea un parque de atracciones de la responsabilidad.
Quizá una casa de vales.
Quizá otra cosa que todavía no sabemos.

Lo que sí sabemos es esto:
lo vamos a probar en casa al 100%,
ajustando sobre la marcha,
fallando,
volviendo a intentar.

Y por primera vez, sentimos que puede encajar
en la vida real.
En la vuestra también.

💧 La dosis de hoy

Si ayer acabaste cantando para que te escucharan,
no era ridículo.
Era regulación.

Cambiar el tono, el ritmo o la forma
no es perder autoridad.
Es buscar conexión.

Hoy, si algo se atasca:
prueba a cambiar el cómo,
antes de repetir el qué.

A veces no necesitan más instrucciones.
Necesitan sentirte cerca.

En los próximos días lo iremos compartiendo.
Por aquí, por email.
Y también en Instagram.

Si estás cansado de soluciones perfectas
que no sobreviven al martes,
estate atento/a.

¿Te apetece realmente que lo compartamos?

Seguimos.
Juntos.
En el caos.

PD: No solemos pedir nada, pero si quieres compartir esta “newsletter” con otras personas, y que disfruten como tú, nos harías un gran favor.

Es gratis, ya lo sabes je je je.

PD2: Si quieres hacer alguna propuesta o quieres colaborar con nosotros, escríbenos a [email protected]

Nos seguimos leyendo, si tú quieres :-)

Una pequeña pausa.
Una dosis de calma.
Nada más. Nada menos.

💧Tu dosis, eres tú.💧

Con cariño,
Anna y Fernando | Dosis de Calma

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