Los Reyes Magos pasaron por casa y se acabó la Navidad.
El pasado miércoles arrancamos de nuevo.
En casa volvimos a la rutina.
A lo que supuestamente hay que hacer.
Cada uno a lo suyo o buscando lo suyo.
Pau con su música MP3 (regalo de Baltasar).
Inés con su kit de joyas (regalo de Baltasar).
Ander con su coche de Cars (regalo de Baltasar).
(SÍ, somos del Baltasar Team 🤣)

Piensas: 👇
Todo en orden.
Todo funcionando.
Y, aun así, por dentro algo apretaba.
Cuando se acaba la pausa,
cuando desaparece la excepción,
cuando vuelve el ritmo de siempre,
también vuelve la exigencia.
Y es ahí donde educar pesa más.
Pesa mucho. Y mucho.
Te lo decimos por experiencia,
no por teoría.
Y hoy, leyendo a Sergio Nature | @sergio.nature
recordé lo que ya sabemos,
lo que ya somos,
pero que muchas veces olvidamos:
“No eres débil por parar. Eres sabio por rendirte a lo queya te está esperando:
EL MOMENTO PRESENTE "
Si eres un papi, una mami o una familia sabes que
educar en la vida real es exigente,
y que hacerlo sin romperte también importa.
No porque no quieras a tus hijos.
No porque no te importe hacerlo bien.
Sino porque no te permites parar y te cansas, te rompes.
Y esto ocurre:
con prisas.
con cansancio acumulado.
con más de un niño a la vez.
con trabajo, responsabilidades y poco silencio.
Y ahí es donde muchas veces todo lo aprendido se cae.
Sabes hablar con calma.
Sabes poner límites.
Sabes acompañar emociones.
Pero cuando el cuerpo está saturado,
cuando no hay margen,
cuando llevas días sin parar,
no siempre puedes acceder a todo eso.
Y eso no es un fallo.
Es una señal.
Una señal de que el adulto también necesita ser sostenido.
En Dosis de Calma no hablamos de educar mejor.
Hablamos de cómo mantenerte entero mientras educas.
Porque nadie puede acompañar desde la calma
si vive permanentemente en tensión.
Porque no se trata de hacerlo perfecto,
sino de no perderte tú en el intento.
A veces educar sin romperte significa:
bajar el nivel de exigencia contigo.
aceptar que hoy no has llegado a todo.
reparar después de una mala reacción.
dejar de exigirte calma infinita.
Educar en la vida real es exigente.
Cuidarte mientras educas es más importante. Porque de ahí nace todo.
💧 La dosis de hoy
Hoy no intentes hacerlo mejor.
Solo prueba esto, una vez:
Cuando sientas que vas a reaccionar en automático:
Para el cuerpo antes que la mente.
Apoya los pies en el suelo.
Exhala lento por la boca una sola vez.
Escucha el silencio (unos segundos).
No para calmarte del todo.
Solo para ganar un segundo de margen.
Ese segundo no cambia el día,
pero cambia desde dónde respondes.
Y eso, repetido muchas veces,
sostiene más de lo que parece.
No estás solo/a.
No te pasa solo a ti.
PD: No solemos pedir nada, pero si quieres compartir esta “newsletter” con otras personas, y que disfruten como tú, nos harías un gran favor.
Es gratis, ya lo sabes je je je.
PD2: Si quieres hacer alguna propuesta o quieres colaborar con nosotros, escríbenos a [email protected]
Nos seguimos leyendo, si tú quieres :-)
Una pequeña pausa.
Una dosis de calma.
Nada más. Nada menos.
💧Tu dosis, eres tú.💧
Con cariño,
Anna y Fernando | Dosis de Calma


